La EVOLUCIÓN es el cambio en el material genético de una población de seres vivos a la siguiente. Aunque las modificaciones sean pequeñas, las diferencias se acumulan a lo largo del tiempo y pueden ocasionar cambios sustanciales en las poblaciones, un proceso que culmina con la emergencia de nuevas especies. La base de la evolución está en los genes, responsables de los caracteres heredados por los organismos. Estos caracteres varían entre los organismos y las poblaciones. La evolución es producto de DOS FUERZAS OPUESTAS: procesos que constantemente introducen variación y procesos que hacen que esas variaciones sean raras o frecuentes. La forma más común de aparición de nuevas variaciones es la mutación. De los mecanismos que determinan cuáles variaciones serán más comunes o raras, la SELECCIÓN NATURAL fue la propuesta por Darwin. Por la selección, los caracteres ventajosos (aquellos que aumentan la posibilidad de sobrevivencia y de reproducción) se vuelvan más comunes en una población y los perjudiciales se vuelvan raros. Al ser más probable que los individuos con caracteres ventajosos se reproduzcan, la próxima generación tendrá más individuos que heredarán esos caracteres. |