Cáncer de cerebro: detienen el crecimiento de células tumorales al bloquear una proteína específica
Un equipo del Centro de Investigaciones en Química Biológica estudia la actividad oncogénica de la proteína c-Fos en tumores del sistema nervioso central. En experimentos de laboratorio realizados con ratones, comprobaron que al bloquearla es posible frenar el desarrollo y progreso de estos tumores.
Un grupo del Centro de Investigaciones en Química Biológica (Ciquibic) de la Universidad Nacional de Córdoba y Conicet lleva adelante un estudio sobre la actividad oncogénica de la proteína c-Fos. Se sabe que ésta participa en el crecimiento normal de las células, pero el equipo dirigido por Beatriz Caputto -focalizado en biología celular y neurobiología- intenta determinar si al bloquear su actividad es factible impedir el crecimiento de los tumores en el cerebro.
"Siempre hicimos ciencia básica, es decir, investigación no dirigida a curar el cáncer de cerebro, sino a conocer cómo funcionan las células. Y en ese proceso hallamos una nueva función para la proteína c-Fos", explica Caputto.
La especialista explica que si bien resulta notable la presencia de esa proteína en niños de hasta dos años, cuando las neuronas se generan, se la encuentra significativamente en menor medida en los adultos. "Así deducimos que si existen altos niveles de c-Fos en el sistema embrionario -cuando nacen y se duplican las neuronas- y tales niveles son menores en los adultos, la proteína estaba relacionada con el crecimiento de la célula", agrega.
A partir de esta idea el grupo del Ciquibic comenzó a trabajar con muestras de tejido y luego con ratones. David Silvestre, quien realiza su tesis de doctorado dentro del equipo científico, comenta que inicialmente utilizaron tumores humanos que proporcionaban cirujanos de la ciudad de Córdoba, luego con cultivos celulares y finalmente con ratones diseñados genéticamente. Se trata de roedores manipulados para desarrollar ciertos tumores o síndromes parecidos a los que sufren los humanos. "Usamos un modelo de ratón de un síndrome humano que se llama neurofibromatosis tipo 1, que si bien no es importante clínicamente -porque no es una enfermedad corriente-, ha sido muy útil para el estudio de los tumores de los sistemas nerviosos central y periférico. Hemos estudiado los pasos previos y posteriores al desarrollo de los tumores", agrega.
En un primer momento, los científicos inocularon a los ratones tumores que se desarrollaban a los veinte días y que, de no ser tratados en los siguientes diez días, provocaban el deceso del animal.
"Inyectamos el tumor, lo dejamos crecer seis días y le agregamos un componente que sólo detiene la proteína c-Fos. Bloqueando sólo su producción, el tumor no crece. Efectuamos aproximadamente 15 experimentos y en ningún caso creció. Ahora estamos probando frenar la c-Fos en el modelo de ratón que desarrolla espontáneamente un tumor y también comprobamos que eso evita que crezca", explica Caputto.
A nivel mundial, la investigación en cáncer de cerebro no presenta grandes avances en cuanto a su tratamiento porque resulta muy complicado introducir drogas en la barrera hematoencefálica. Y en esto la enfermedad se diferencia de lo que puede ocurrir en otras partes del cuerpo, donde el acceso de fármacos es más sencillo. En cambio, las terapias disponibles en el presente son la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.
Las posibilidades terapéuticas que abriría el descubrimiento de esta función de la proteína c-Fos, apuntan a mejorar el tratamiento con un nuevo método y un blanco más específico.
"El aporte de mi tesis es que esta proteína -que media la actividad en el sistema nervioso central- se encuentra en tumores y no en tejido sano, lo cual es importante en el sentido clínico porque si uno piensa en obtener blancos precisos donde atacar el crecimiento del tumor, la idea es intervenir en el tejido enfermo y no en el sano. Por eso esta investigación tiene interés terapéutico", puntualiza Silvestre.
De todos modos, reconoce la necesidad de ser cautos con los resultados. "Uno lee revistas y publicaciones donde todos los días se curan enfermedades en ratones, pero en humanos eso sucede sólo en una porción ínfima de casos. Es un camino muy extenso y complejo, todavía estamos en el laboratorio y no hacemos nada parecido a la clínica", agrega.
En la misma línea se inscribe Caputto: "El trabajo que realizamos es muy interesante y novedoso, pero no queremos crear falsas expectativas: estamos lejos de curar el cáncer de cerebro en humanos".
En este sentido, la directora del equipo aclara que en los los experimentos con ratones se bloqueó la proteína en todo el organismo, algo que no es viable en los humanos porque -aunque no está medido- debe existir c-Fos en el sistema sanguíneo e introducir un bloqueador en todo el cuerpo podría resultar muy agresivo para una persona.
Con todo, la titular del grupo adelanta las intenciones de asociarse con otros especialistas para comenzar a trabajar sobre el desarrollo de drogas. Y subraya que no existe otro grupo en el mundo que trabaje el tema desde este enfoque.
El trabajo del grupo de investigación de la U.N.C. está apoyado por CONICET y por la James S. McDonnell Foundation.














